La policía congolesa dispersa protestas contra el cambio constitucional propuesto
Las manifestaciones de la oposición desafían cualquier intento de alterar las garantías presidenciales, ya que el presidente Félix Tshisekedi sirve lo que la actual Constitución define como su plazo final.
Traducción automática · Original en inglés · Ver original
La oposición va a las calles
La policía se mudó a dispersar las manifestaciones en la República Democrática del Congo el 15 de septiembre, cuando los partidarios de la oposición protestaron contra posibles cambios en la constitución. Las marchas organizadas por la coalición de la oposición C64 se planearon en Kinshasa y varias ciudades provinciales. Las fuerzas de seguridad se despliegaron en fuerza, y Al Jazeera informó de una caída cuando los manifestantes trataron de oponerse a cualquier revisión que pudiera debilitar los límites de la tensión presidencial.
La disputa inmediata se refiere a la intención política tanto como a una propuesta legislativa completa. El presidente Félix Tshisekedi está sirviendo el segundo y último plazo permitido por la actual Constitución. Los grupos de oposición temen que la revisión constitucional pueda crear un camino para él o la coalición gobernante para extender su poder. La fuerza parlamentaria del gobierno significa que cualquier iniciativa formal se trataría como creíble incluso antes de que surja el lenguaje de la emisión detallada.
Historia de la confrontación constitucional
Las protestas resucitan una fuente recurrente de inestabilidad en la política congolesa. Una evaluación de la sociedad civil de la Unión Europea, publicada en abril, señaló que manobras constitucionales similares bajo el ex presidente Joseph Kabila desencadenaron un desastre mortal en 2015 y 2018. La evaluación también describió las elecciones generales de 2023 como cansadas de irregularidades y controversias, a pesar de que la Corte Constitucional confirmó la victoria de Tshisekedi y su coalición ganó grandes mayoría parlamentaria.
La policía de las marchas lleva una dimensión adicional de los derechos humanos. Las disposiciones constitucionales congolesas reconocen una asamblea pacífica y una manifestación, mientras que las últimas revisiones de las Naciones Unidas han levantado preocupaciones sobre las restricciones impuestas a los eventos de la oposición. El nuevo informe establece la acción de la policía contra las protestas del 15 de septiembre; el antiguo registro institucional proporciona contexto pero no confirma independientemente todos los detalles o alegaciones que surgen de las nuevas manifestaciones.
Lo que ver
El siguiente desarrollo decisivo sería una emenda publicada, un horario formal parlamentario o un compromiso explicito del gobierno para preservar los límites de mandato presidencial. Las cifras verificadas de detenciones, lesiones y cualquier acción legal contra los organizadores también serán importantes. Si los partidos de oposición mantengan protestas coordinadas fuera de Kinshasa, el conflicto podría convertirse en un test nacional de participación política en lugar de una confrontación de un día sobre un proyecto constitucional no definido.