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El ex presidente de Ecuador, Abdalá Bucaram, ha sido condenado por un sistema de contratación pandémico

La sentencia de nueve años revive el escrutinio de la compra médica de emergencia mientras deja al ex líder un camino para la apelación y posible arresto domiciliario.

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Un ex presidente es condenado

Un tribunal de Ecuador ha condenado a Abdalá Bucaram a nueve años y cuatro meses de prisión por participar en una organización criminal que se benefició de las compras de servicios médicos durante la emergencia COVID-19. Reuters informó la sentencia el 10 de septiembre, un día después de que fue entregada. Bucaram, ahora 74, gobernó Ecuador desde agosto de 1996 hasta que el Congreso lo retiró en febrero de 1997.

Los procuradores acusaron a cuatro acusados de asegurar beneficios financieros a través de transacciones que involucran alrededor de 21.000 pruebas rápidas de coronavirus y otros suministros médicos entre marzo y agosto de 2020. Este período coincidió con uno de los más graves episodios de pandemia temprana de América Latina. El caso, por tanto, no se refiere únicamente a la documentación irregular, sino a la supuesta disolución de la contratación pública durante una emergencia de salud aguda.

El hijo de Bucaram, Jacobo, recibió el mismo plazo de cárcel. Un antiguo oficial de tráfico fue condenado a 13 años y cuatro meses de cárcel, mientras que un ciudadano israelí recibió dos años y ocho meses después de cooperar con la persecución. El ex presidente siguió la audiencia por vídeo de un hospital de Guayaquil, donde Reuters dijo que estaba recibiendo tratamiento para problemas cardíacos.

El juicio aún no es definitivo

Bucaram puede apelar, y sus abogados no habían comentado públicamente cuando Reuters publicó su cuenta. La ley de Ecuador también puede permitirle servir la sentencia bajo arresto doméstico debido a su edad. Estas posibilidades procedurales no eliminan la convicción, pero significan que la prisión en un establecimiento ordinario no es ni inmediata ni segura mientras que la litigión de recurso permanece disponible.

El caso se encuentra en un sistema judicial que se enfrenta a cuestiones más amplias sobre la independencia institucional. Una comunicación de enero de 2026 registrada por el sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas levantó las alegaciones de represalias contra un juez electoral ecuatoriano tras las decisiones tomadas en su capacidad oficial. Esa materia separada no lleva en cuenta la culpa de Bucaram, pero ilustra por qué será importante la revisión de apelación transparente y el cuidado de la observancia del proceso debido.

Los siguientes pasos son el juicio escrito, cualquier apelación de defensa, y una decisión sobre dónde Bucaram serviría la sentencia si se convierte en aplicable. Los tribunales también tendrán que tratar las posiciones de los co-defendentes de manera independiente. Para Ecuador, la prueba más amplia es si una convicción de corrupción de alto perfil puede proceder a través de la revisión sin interferencia política o tratamiento especial para un ex jefe de Estado.