Europa entra en preparaciones de invierno con depósitos de gas por debajo de las normas de temporada
Las empresas industriales se enfrentan a costes considerablemente más altos, aunque la Comisión Europea dice que la oferta diversificada impide una escasez inmediata.
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Los precios y el almacenamiento están en la dirección equivocada
Los fabricantes europeos se están preparando para el invierno con el almacenamiento de gas muy por debajo de las normas estacionales recientes y los precios en granja son considerablemente más altos que en el comienzo del verano. Los informes recientes colocan el almacenamiento europeo cerca del 67 por ciento, en comparación con un nivel estacional más cercano al 80 por ciento, después de que la disolución en el Medio Oriente y la fuerte demanda de electricidad de verano se han retrasado en la recuperación. Los precios del gas británico alcanzaron su nivel más alto desde el shock energético que siguió la invasión rusa de Ucrania.
La presión ya está afectando la planificación en plantas de aluminio, acero y química energéticas. Algunas empresas están considerando cierres de vacaciones más largas o llevar mantenimiento adicional para evitar operar durante los meses más caros. Incluso las empresas protegidas por los contratos que llevan extraordinarios costos energéticos a los clientes se enfrentan a un problema de competitividad cuando esos contratos se renuevan.
Los funcionarios distinguen los precios altos de una escasez inmediata
El Grupo de Coordinación del Gas de la Comisión Europea ha alcanzado una evaluación de seguridad más mediada el 3 de septiembre. Reconoció un menor almacenamiento que en los años anteriores, pero no encontró ninguna amenaza inmediata para el suministro, citando la reducción de la demanda, la ampliación de la capacidad de importación de gas natural líquido y la diversificación desde la crisis de 2022. Los funcionarios dijeron que el sistema debe resistir los inventarios más bajos, al mismo tiempo que enfatizaron que el mercado excepcional requiere un estrecho seguimiento.
Esa distinción es importante. Europa puede tener suficiente gas físico para satisfacer la demanda esencial, mientras que las fábricas todavía se enfrentan a precios que hacen que la producción sea poco económica. El almacenamiento normalmente suministra una parte sustancial del consumo de invierno y absorbe las repentinas interrupciones de la importación. La entrada en la temporada de calentamiento con un buffer menor exponerá a los compradores más directamente al tiempo, a la interrupción de la navegación y a la competencia para las cargas de GNL.
Las consecuencias industriales pueden superar el choque
Las empresas energéticas competirán con los productores en regiones donde la energía y el gas son más baratos o más fuertemente apoyados. Las reducciones temporales de la producción pueden convertirse en permanentes si los clientes desplazan las órdenes, se cancelan las inversiones o se envejecen las plantas cerradas. El sector químico es particularmente expuesto porque el gas es tanto una fuente de energía como una materia prima, lo que permite que un único choque de precios aumenta los costos dos veces.
La Comisión debe reenviar el Grupo de Coordinación del Gas el 24 de septiembre. Los indicadores clave serán el crecimiento del almacenamiento, la disponibilidad del GNL, las condiciones de envío en el Medio Oriente y si los gobiernos introducen ayuda dirigida. La posición oficial sigue siendo que la oferta es resiliente; la cuestión comercial es si la base industrial de Europa puede permitir el gas disponible para ella. Esa brecha entre seguridad física y estrés económico definirá el próximo invierno.