La encuesta europea muestra que los costes energéticos forzan a las familias a abandonar la atención médica y viajar
Un estudio de diez países vincula la persistente presión del combustible y la utilidad a las visitas médicas canceladas y otros sacrificios, a pesar de la mejora en la medida de la pobreza energética de la UE.
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Las leyes cambian las decisiones domésticas
Los altos costos de energía y combustible están impulsando a las familias en diez países europeos a abandonar las citas médicas, las visitas familiares y otros gastos importantes, según un recién publicado estudio informado por Euronews. El estudio abarcó a 10.000 adultos en Francia, Alemania, Grecia, Italia, Moldavia, Polonia, Portugal, Rumania, Serbia y el Reino Unido, ofreciendo una amplia imagen que se extiende más allá de la Unión Europea.
El 29% de los encuestados describió sus circunstancias como precarias, mientras que el 73% temía que no podían pagar combustible. Más de uno de cada tres dijo que habían sacrificado grandes gastos como alimentos o atención médica durante el año anterior para gestionar las facturas de energía o transporte. El 23% informó que se ha despedido de las consultas médicas debido al aumento de los costes.
El peso era desigual. Los respondentes en Grecia, Italia y Portugal expresaron la mayor ansiedad por los gastos de combustible, mientras que la gente en Moldavia y Grecia informó que hacen sacrificios a tasas de tres veces las de Alemania y Gran Bretaña. Las vacaciones y las visitas familiares de larga distancia fueron entre los primeros gastos reducidos, y tres de cada diez encuestados dijeron que habían dejado de conducir a trabajar incluso cuando las alternativas tardaron más tiempo.
Problemas de accesibilidad estructural
Los datos oficiales europeos proporcionan un importante contraste. Según la Comisión Europea, la proporción de residentes de la UE que no pueden mantener adecuadamente caluradas sus viviendas cayó al 8,8% en 2025, a una caída del 9,2% en 2024 y a un pico del 10,6% en 2023. Esta mejora, sin embargo, mide una dimensión de la pobreza energética y no elimina los costes de la movilidad, las necesidades de refrigeración de verano o las decisiones de los hogares para perder otros elementos esenciales.
El Centro Consultivo de la pobreza energética de la Comisión sostiene que la accesibilidad debe ser evaluada a través de la interacción de ingresos, calidad de vivienda, movilidad, exposición al clima, salud y gasto energético. Este marco más amplio ayuda a explicar por qué un indicador de calentamiento de invierno disminuido puede coexistir con evidencias de encuestas de cuidados cancelados y viajes reducidos. Las facturas de minoría también permanecen sensibles a los choques de la energía en granja y el mercado petrolero.
Lo siguiente es si los gobiernos tratan estos sacrificios como respuestas temporales o signos de vulnerabilidad persistente. Las pruebas de políticas incluyen asistencia de factura dirigida, renovación de la casa, alternativas de transporte más baratas y salvaguardas contra la exclusión de la salud. Las futuras ediciones de la encuesta también mostrarán si el shock actual del precio del petróleo produce cambios de comportamiento duraderos o si la presión doméstica se alivia cuando los mercados de combustible se estabilizan.