La red de oxígeno de Gaza se reduce a 12 estaciones de trabajo cuando los pacientes se enfrentan a deficiencias críticas
El equipamiento dañado, las restricciones de entrada y un sistema de salud envuelto están empujando a los pacientes y hospitales dependentes de oxígeno hacia emergencias repetidas.
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Un sistema de apoyo a la vida bajo estrés
Sólo 12 de las estaciones de generación de oxígeno 34 de Gaza permanecen operativas, según un informe del 9 de septiembre de Al Jazeera basado en las autoridades sanitarias de Gaza y entrevistas con trabajadores médicos y pacientes. La escasez afecta a los hospitales así como a las personas que necesitan oxígeno en casa o en los campos de desplazamiento. Sólo cuatro de los 30 dispositivos utilizados para recoger los cilindros fueron informados de que funcionan, dejando el equipo sobreviviente muy utilizado y vulnerable a fallos mecánicos.
El informe sigue la familia de un niño de 14 años en el centro de Gaza que tiene enfermedades cardíacas y pulmonares congenitales y depende de oxígeno adicional. Sus circunstancias ilustran un problema más amplio del sistema: las familias no pueden sustituir de manera fiable los cilindros vacíos, mientras que los hospitales están reservando escasos suministros para cuidados intensivos, unidades neonatal y salas de operación. La cuenta médica individual se atribuye a la familia y a los clínicos; las cifras de equipos en red provienen de las autoridades sanitarias de Gaza.
Convergencia de infraestructura y restricciones de acceso
Los trabajadores sanitarios dijeron que las piezas de repuesto, los lubricantes especializados, los generadores y el equipo de oxígeno de reemplazo son difíciles de obtener. Al Jazeera atribuyó esto a las restricciones israelíes en los artículos clasificados como doble uso. La razón de seguridad declarada de Israel no se evalúa independientemente en el informe. El efecto práctico descrito por los clínicos es que los sistemas dañados o sobre trabajados no pueden ser reparados a la velocidad requerida, especialmente fuera de los hospitales principales.
El reciente informe de las Naciones Unidas describe de forma independiente la enorme necesidad humanitaria, el continuo daño a la infraestructura civil y las restricciones que afectan la entrada y el movimiento de los suministros esenciales. En un informe de la ONU del 2 de septiembre, la mayoría de la población de Gaza se ha desplazado y las organizaciones humanitarias siguen enfrentando restricciones. Un comunicado de prensa separado de la ONU, el 8 de septiembre, llamó nuevamente a la rápida y sin impedimento entrada de medicamentos esenciales y otros suministros humanitarios a escala.
Los siguientes puntos de presión
Los riesgos inmediatos son las fallas adicionales del equipo, las reservas hospitalares y los retrasos en la evacuación médica para los pacientes que requieren atención especializada. Al Jazeera informó que la ONU estima que alrededor de 350.000 personas en Gaza viven con enfermedades crónicas cuyo tratamiento ha sido severamente interrumpido. Lo siguiente es si los componentes de reparación y el equipo de nueva generación entran en Gaza, si los servicios de refuerzo de cilindros se reanudan para los pacientes fuera de los hospitales, y si las evacuaciones se vuelven más fiables. Esta es una crisis de infraestructura humanitaria, no una huelga militar recientemente confirmada, por lo que no se califica para un alerta.