Irán envía a Abbas Araghchi a Pekín mientras China pesa un mayor papel diplomático
La segunda visita de guerra del ministro de Relaciones Exteriores pone la presión nuclear, las sanciones y el conflicto entre Estados Unidos e Irán en la agenda de China antes de la espera de Xi Jinping en Washington.
Traducción automática · Original en inglés · Ver original
Una misión de guerra a Pekín
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, fue dueño en Beijing el miércoles para conversaciones con el ministro chino de Relaciones exteriores, Wang Yi, haciendo su segunda visita a la capital china desde que la guerra entre EE.UU. y Israel contra Irán comenzó a finales de febrero. El viaje da a Teherán la oportunidad de probar si Beijing está preparado para pasar más allá de los apelos generales para la restricción y tomar un papel más activo en la diplomacia con Washington.
La hora es inusual y consecuente. Se espera que el presidente chino, Xi Jinping, visite a Washington más tarde en septiembre, mientras que Irán se enfrenta a presiones militares, económicas y nucleares simultáneas. Al Jazeera informó que se espera que la agenda de Araghchi incluya el conflicto, el programa nuclear iraní, las sanciones y el alcance de la participación diplomática china. La reunión aún no había producido una iniciativa de mediación anunciada públicamente cuando la fuente fue publicada.
La China y sus límites
China tiene un ahorro sustancial porque sigue siendo el principal destino para la cruda iraní y tiene una sede permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Pekín se ha opuesto a la presión occidental sobre Teherán y se presenta como un defensor de los asentamientos negociados. Sin embargo, en general ha evitado asumir responsabilidad abierta por la ejecución de acuerdos de paz o se ha entrado directamente en las guerras regionales. Esto crea una franja entre la necesidad de la cubierta diplomática de Irán y la preferencia de China para un compromiso prudente.
Xi llamó recientemente a los países BRICS a contribuir a la paz y promovió un enfoque de cuatro partes basado en la soberanía, el derecho internacional, la coexistencia pacífica y el equilibrio entre seguridad y desarrollo. Al Jazeera señaló, sin embargo, que no anunció un proceso de mediación específico. La distinción es importante: la visita de Araghchi puede mejorar la coordinación, pero no establece en sí mismo las negociaciones entre Irán y Estados Unidos.
La presión nuclear forma las conversaciones
El archivo nuclear de Irán añade urgencia. La disputa de la AIEA y las sanciones occidentales han estrecho el espacio diplomático de Teherán, mientras que China y Rusia pueden bloquear nuevas medidas sustanciales en el Consejo de Seguridad. Washington también ha dirigido a los canales comerciales y financieros asociados con el comercio iraní, aumentando la importancia de los mercados chinos y la infraestructura de pagos a Teherán.
La Casa Blanca dijo después de la reunión de Trump con Xi en mayo que ambos líderes acordaron que Irán no debe obtener una arma nuclear y que el Estrecho de Hormuz debe reabrir. Esa cuenta oficial confirma que los intereses de Estados Unidos y China están en la cumbre, aunque los dos gobiernos difieren de manera fuerte sobre las sanciones y el uso de la fuerza. Lo que importa es si Wang ofrece a Araghchi un canal concreto a Washington, limita el apoyo chino a las declaraciones políticas, o busca concesiones de Teherán antes de la visita de Xi a Estados Unidos.