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El ministro de Relaciones Exteriores de Israel dice que el gobierno no retirará forzadamente a los palestinos de Gaza

La declaración de Gideon Saar en Eslovenia enfrenta las propuestas de eliminación promovidas por otros dos ministros israelíes, dejando un conflicto político consecuente sin resolver antes de las elecciones israelíes.

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El Ayuntamiento ordenó la eliminación forzada

El 9 de septiembre, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, dijo que el gobierno israelí no planea expulsar o deportar a los palestinos de Gaza. Fue la declaración durante una visita a Ljubljana, donde estaba asistiendo a la apertura de la embajada de residentes de Israel en Eslovaquia. Saar distinguió la retirada forzada de la emigración individual, diciendo que Israel no impediría a una persona de salir voluntariamente si otro país acordó recibirlas. La declaración es significativa porque procede de los principales diplomáticos de Israel mientras que los colegas superiores estaban publicamente avanzando propuestas sustancialmente diferentes.

Los mensajes del gabinete permanecen en conflicto

El ministro de Defensa de Israel, Katz, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, han defendido recientemente la salida palestina de gran escala de Gaza. Katz describió la migración como necesaria para el futuro de Gaza, mientras que Ben-Gvir presentó un programa plurianual para eliminar la población del territorio bajo la etiqueta de la emigración voluntaria. Al Jazeera informó estas propuestas el 8 de septiembre y señaló que Washington había rechazado públicamente el desplazamiento forzado. La intervención de Saar, por lo tanto, engrandece la posición declarada del gobierno, pero no elimina el desacuerdo entre los ministros ni establece una política vinculante única.

La diferencia entre movimiento voluntario y forzado permanecerá central. La población de Gaza ha sufrido extenso destrucción, restricciones en el movimiento y desplazamiento repetido. En esas condiciones, los funcionarios internacionales han advertido de que la salida aparentemente voluntaria puede convertirse en una obligación si la gente no tiene una opción segura y viable para permanecer. Una declaración de las Naciones Unidas de 7 de septiembre advertió que las actividades de eliminación y reconstrucción de rubas no deben entrar en ocupación, destruir evidencias de posibles crímenes o obstaculizar la recuperación de restos humanos.

La presión electoral aumenta las apuestas

Israel tendrá elecciones generales el 27 de octubre. La propuesta de Ben-Gvir forma parte de la plataforma electoral de su partido, mientras que la declaración de Saar parece dirigida hacia gobiernos extranjeros preocupados por el traslado de población. El conflicto, por lo tanto, funciona en dos niveles: es un argumento dentro del campo de gobierno de Israel y una prueba de las garantías que Israel da a los socios diplomáticos. Eslovenia fue un lugar particularmente visible porque Saar abrió una embajada en medio de protestas sobre la política israelí.

Lo siguiente es si el primer ministro Benjamin Netanyahu o el gabinete adopta formalmente una posición, y si las decisiones operativas en Gaza alinean con la garantía de Saar. Los manifiestos electorales, los documentos de planificación del gobierno, los procedimientos fronterizos y las reglas de reconstrucción proporcionarán pruebas más fuertes que las declaraciones ministeriales competentes. Hasta que se produzcan tales decisiones, la declaración de Saar debe ser tratada como una garantía oficial del ministro de Relaciones Exteriores, no como prueba definitiva de que cada ramo del gobierno ha abandonado las propuestas de desplazamiento.