México y Estados Unidos buscan alivio tarifario mientras Sheinbaum dice que el acuerdo bilateral está avanzando
El presidente mexicano dice que su última llamada con Donald Trump produjo progreso hacia un acuerdo comercial bilateral, pero las principales cuestiones tarifas permanecen no resueltas para el acero, el aluminio y los vehículos.
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Un nuevo impulso para un acuerdo bilateral
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum dijo el 18 de septiembre que habló con el presidente estadounidense Donald Trump y describió la conversación como positiva. Ella dijo que los dos gobiernos están haciendo progreso hacia un acuerdo comercial bilateral, mientras que señaló que el objetivo principal de México es el alivio arancelario para las mercancías centradas en su economía industrial. Sus comentarios proporcionan la indicación pública más clara hasta que las negociaciones permanezcan activas, pero no cuentan con un acuerdo firmado o un acuerdo tarifario final.
Sheinbaum dijo que México quiere reducir los aranceles de EE.UU. que afectan al acero, al aluminio y a los automóviles. Estos sectores se encuentran en el centro de las cadenas de fabricación de América del Norte, donde componentes y productos terminados cruzan las fronteras repetidamente antes de llegar a los consumidores. Por lo tanto, cualquier acuerdo que modifique su tratamiento afectaría a las fábricas, proveedores y redes de transporte en ambos lados de la frontera. El presidente mexicano también destacó la soberanía y el respeto mutuo, lenguaje que refleja la sensibilidad doméstica a las tácticas de presión de Washington.
La presión de Washington
Las negociaciones se llevan a cabo después de que la administración de Trump imponga o amenaza aranceles a una amplia gama de socios comerciales. Una proclamación de la Casa Blanca sobre aviones y componentes no tripulados ilustra el uso más amplio de los aranceles por parte de la administración como instrumento de seguridad económica, incluyendo el tratamiento diferencial para los socios que alcanzan acuerdos comerciales y de seguridad con Washington. Este fondo de la política ayuda a explicar por qué México busca una exención negociada en lugar de esperar una revisión general de la política arancelaria estadounidense.
El calendario es politicamente importante. México y Estados Unidos están tratando de alcanzar un entendimiento antes de las elecciones de mediano plazo de los Estados Unidos, cuando la inflación y el coste de los bienes importados son susceptibles de permanecer politicamente destacados. El gobierno de Sheinbaum quiere proteger las industrias de exportación al mismo tiempo que evita las concesiones que podrían ser representadas en casa como la entrega de la autonomía política mexicana. Mientras tanto, Trump ha vinculado disputas comerciales con más amplias quejas sobre déficits, tipos de interés y el tratamiento de los productores estadounidenses.
Lo que ver más adelante
La prueba inmediata será si los funcionarios convierten el contacto a nivel presidencial en un marco escrito. Las principales cuestiones incluyen las tarifas propuestas, las reglas de origen para los vehículos, el tratamiento de acero y aluminio, y si las disposiciones de ejecución se aplicarían a lo largo del sistema USMCA existente. Hasta que estos detalles sean públicos, el desarrollo verificado es el progreso diplomático y económico reivindicado por México, no un acuerdo concluido. Las empresas tendrán la probabilidad de retrasar las decisiones de planificación importantes hasta que los negociadores clarifiquen si el alivio sería temporal, específico del sector o integrado en un pacto comercial más amplio.