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Más de 70 legisladores británicos exhortan a Burnham a apoyar una prohibición de la inteligencia artificial

Un grupo interpartidario está presionando al primer ministro británico para prohibir el desarrollo de sistemas hipotéticos que superan a los humanos en la mayoría de las tareas, pero el gobierno está favorecendo medidas de seguridad dirigidas.

Traducción automática · Original en inglés · Ver original

La presión llega a Downing Street

Más de 70 diputados británicos y miembros de la Cámara de los Lords han pedido al primer ministro Andy Burnham que apoye la prohibición propuesta sobre el desarrollo de superinteligencia artificial. La intervención da una forma parlamentaria concreta a los argumentos de que la AI altamente capaz podría crear riesgos más allá de los abordados por las normas tecnológicas existentes. La propuesta no es política del gobierno y no se ha convertido en ley.

El Guardian informó que los firmantes incluyen 15 ex ministros y un ex jefe del servicio civil. El diputado del Trabajo Alex Sobel está asociado con el proyecto de ley, que se presentó a la Cámara de los Comunes durante la semana. Su idea central es evitar el trabajo sobre un sistema hipotético que podría superar a las personas en la mayoría de las tareas intelectuales, en lugar de simplemente regular los productos generativos de hoy en día.

El Gobierno rechaza un enfoque blanco

El gobierno indicó que no apoya la amplia prohibición del proyecto de ley. Su preferencia declarada es examinar las intervenciones dirigidas para los riesgos más graves de la seguridad nacional. Esta distinción es importante porque la superinteligencia artificial sigue siendo una categoría teórica sin un límite técnico universalmente aceptado. Por lo tanto, una prohibición legal exigiría que los legisladores decidan cuáles capacidades, actividades de desarrollo y organizaciones caen dentro de su alcance.

El trabajo político oficial de Gran Bretaña es más estrecho y operativo. Una colección gubernamental sobre AI y ciberseguridad, actualizada el 7 de septiembre, reúne orientación y investigación sobre el software de seguridad, organizaciones e infraestructura a medida que la adopción de AI se extiende. Se trata de la tecnología como económica significativa, al mismo tiempo que reconoce que puede fortalecer a los atacantes y defensores. La recogida no es equivalente a la aprobación de la prohibición propuesta.

Una ambición internacional

Los partidarios quieren que Gran Bretaña promueva un acuerdo más amplio en lugar de actuar sólo a través de la legislación nacional. Sobel ha vinculado la iniciativa a la presidencia del G20 del Reino Unido en 2027, presentando la propuesta como una posible base para la coordinación internacional. Esa ambición se enfrenta a un desafío diplomático inmediato: los principales estados desarrolladores de inteligencia artificial no comparten actualmente una definición común de superinteligencia artificial o un modelo común de ejecución.

El siguiente desarrollo significativo será si el proyecto de ley recibe tiempo parlamentario y apoyo político suficiente para avanzar, o si los ministros ofrecen medidas más estrechas en respuesta. Los signatarios han establecido presión por una prohibición categórica, pero no han demostrado que tales sistemas existen actualmente o que el Parlamento está listo para prohibirlos. Por el momento, el episodio marca un amplio debate británico sobre si los riesgos fronterizos-AI deben ser gestionados a través de salvaguardas, licencias o un límite absoluto en el desarrollo.