Nueva investigación indica posibles ataques químicos en Sudán
Las cuentas de testigos y los materiales digitales indican posible exposición tóxica durante las operaciones aéreas, pero los investigadores dicen que las pruebas de laboratorio y de sitio todavía son necesarias para una conclusión.
Traducción automática · Original en inglés · Ver original
Evidencias que requieren una investigación formal
Un equipo liderado por antiguos altos funcionarios de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas ha recopilado pruebas que sugieren que las sustancias químicas tóxicas podrían haber sido utilizadas durante la guerra civil de Sudán. Euronews, que revisó la investigación de 32 páginas, informó que los investigadores examinaron cuentas de incidentes entre 2024 y 2025. Los hallazgos no establecen de manera definitiva que se han despliegado armas químicas, y los investigadores están pidiendo a la OPCW y sus Estados miembros que realicen una investigación formal.
La investigación se basa en las entrevistas con ocho testigos sudaneses llevadas a cabo en Nairobi, junto con fotografías y otros materiales digitales suministrados por personas relacionadas con los supuestos incidentes. Las descripciones recurrentes incluyeron emisiones aéreas inusuales, olores desconocidos y el rápido inicio de dificultades respiratorias, irritación del ojo y otros problemas de salud tras la actividad militar. Euronews dijo que vio las fotografías contenidas en el informe pero no entrevistó a los testigos ni examinó independientemente todas las pruebas de vídeo que se basan en ella.
El incidente de la refinería y sus límites
Los investigadores consideraron testimonio sobre un incidente de septiembre de 2024 en la refinería de petróleo de Al-Jili cerca de Khartoum informó significativo. Dos testigos entrevistados separadamente describieron una sobrecopa del avión, impactos atípicos y síntomas respiratorios entre los trabajadores. El equipo encontró que los síntomas reportados podrían ser consistentes con la exposición a un irritante o químico peligroso en el aire, pero no pudo identificar una sustancia. Esta distinción es esencial: el informe establece los motivos para la investigación, no una atribución final de un ataque químico.
El gobierno de Sudán ha rechazado repetidamente el uso de armas químicas. En un comunicado de mayo de 2025 circulado a través de las Naciones Unidas, su ministerio de Relaciones Exteriores rechazó las acusaciones anteriores de Estados Unidos y argumentó que la cuestión debe ser tratada a través de los procedimientos de la Convención sobre Armas Químicas. Una subministración separada de Sudán dijo que se había creado un comité nacional para examinar las acusaciones. Estas denegaciones no resuelven la nueva evidencia, pero son parte del registro formal y subrayan por qué es importante un proceso técnico supervisado a nivel internacional.
¿Por qué las acusaciones son importantes ahora?
La cuestión surge en medio de una emergencia civil excepcionalmente grave. Un experto de derechos humanos de la ONU informó en abril de 2026 que casi 14 millones de personas habían sido desplazadas forzadamente desde que comenzó el combate entre las Fuerzas Armadas sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido en abril de 2023. Los servicios de salud, los sistemas alimentarios y el acceso humanitario se han deteriorado en todo el país, dejando a los civiles especialmente vulnerables a cualquier exposición tóxica y complicando la conservación de muestras médicas o evidencias contaminadas.
La siguiente prueba es si el material del informe puede ser colocado ante un mecanismo internacional competente con acceso a testigos, registros médicos, muestras ambientales y información militar relevante. Los investigadores tendrían que determinar si las sustancias tóxicas estaban presentes, si cualquier liberación era deliberada, y quién era responsable. Hasta que esto ocurra, la formulación responsable es que los indicadores creíbles y el testimonio consistente han sido documentados, mientras que el supuesto uso y atribución permanecen no confirmados.