El nuevo modelo pone a la población indígena precolonial de Australia a 2,2 millones
La estimación es mucho más grande que las baselias más antiguas y reafirma los efectos demográficos de la enfermedad, la violencia y la disolución después de que comenzó la colonización británica.
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El nuevo modelo demográfico estima que alrededor de 2,2 millones de aborígenes y Torres Strait Islander vivieron en Australia antes de que la colonización británica comenzara en 1788. La cifra, informada el 15 de septiembre, es dramáticamente más alta que las estimaciones en todo el continente que forman gran parte del récord histórico anterior y sugieren que el colapso posterior de la población fue mayor que lo que se entiende comúnmente.
Los investigadores también estimaron aproximadamente 2.06 millones de muertes excesivas entre 1788 y 1861, dejando a la población indígena en aproximadamente el 7% de su nivel precolonial. Los autores conectaron que el colapso a las enfermedades introducidas, la violencia fronteriza, la disuasión y la malnutrición. Estas cifras son estimaciones modeladas en lugar de un censo retrospectivo, lo que hace que sus presunciones y incertidumbre sean importantes para la futura evaluación.
Cómo se construyó la estimación
El equipo de investigación combinó varios tipos de evidencia en lugar de proyectar hacia atrás de las cabezas coloniales solas. Sus métodos incluyeron registros arqueológicos, reconstrucciones del clima y la productividad de la tierra, y información genética utilizada para inferir el tamaño de la población anterior. Las estimaciones etnográficas se revisaron, pero no se trataron como la base principal del modelo.
Esa actitud es importante porque muchas observaciones tempranas se registraron sólo después de que la enfermedad y la violencia colonial ya habían alterado las comunidades. La primera estimación ampliamente citada a nivel continental colocó la población entre 250.000 y 300.000. Más tarde, los científicos propusieron sumas más altas, incluyendo estimaciones de alrededor de 750.000, 900.000 y hasta 1,3 millones, pero no existía ningún censo sistemático pre-1788.
¿Por qué la búsqueda es importante ahora?
La nueva estimación no solo revisa un viejo debate estadístico. Cambiará la escala en la que los políticos, educadores y el público pueden entender las consecuencias demográficas de la colonización. También reforza el caso de la participación indígena en las decisiones sobre la historia de la verdad, la tierra, la cultura y la reconciliación, dejando espacio para que los especialistas prueben el modelo y sus presunciones regionales.
El mecanismo de los derechos indígenas de las Naciones Unidas ha escuchado recientemente a representantes australianos que argumentan que las consecuencias de la colonización permanecen visibles en las demandas de tierra no resolvidas y la autoridad de toma de decisiones limitada. El mecanismo se centra en ayudar a los Estados a implementar los derechos indígenas, incluida la participación y la autodeterminación. Este contexto explica por qué una base de población revisada puede llevar consecuencias más allá de la demografía académica.
El material oficial presentado a través del sistema de las Naciones Unidas había citado anteriormente un amplio rango precolonial de 300.000 a un millón de personas y notó más de 500 naciones tribales distintas y más de 250 idiomas. La nueva estimación de 2,2 millones supera sustancialmente ese rango. Las siguientes preguntas son si otros investigadores reproducen el resultado, cómo las estimaciones varían por regiones y cómo las instituciones australianas incorporan los hallazgos en la política y la historia pública.