Okinawa elige gobernador apoyado por el gobierno, aliviando el camino de Tokio para la expansión militar
La victoria de Genta Koja termina con 12 años de gobernadores que resistieron a partes de la acumulación militar japonesa y el desplazamiento de una base marítima importante de EE.UU.
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Elecciones locales con consecuencias regionales
Genta Koja, a candidate backed by Japanese Prime Minister Sanae Takaichi’s government, won Okinawa’s gubernatorial election, defeating two-term incumbent Denny Tamaki. Reuters reported that Koja received 59% of the vote in results announced early on September 14. The outcome ends 12 years in which Okinawa’s governors regularly challenged Tokyo over the concentration of United States forces and the expansion of military infrastructure across Japan’s southwestern islands.
Las preocupaciones económicas, en particular el aumento de los precios, dominaron la campaña. Sin embargo, el resultado cambia el entorno político para las decisiones con consecuencias mucho más allá de la prefectura. Okinawa se encuentra a lo largo de la cadena de islas entre las principales islas de Japón, Taiwán y las Filipinas. Yonaguni, la isla más occidental de Japón, se encuentra a sólo unos 110 kilómetros al este de Taiwán, lo que hace que la prefectura sea central a los japoneses y los estadounidenses para planificar una posible crisis regional.
Futenma y Henoko
La elección de Koja podría debilitar la resistencia local para trasladar la estación aérea de Futenma de Ginowan densamente poblada a una instalación de reemplazo en Henoko. Tamaki y sus predecesores persiguieron esfuerzos legales y políticos contra el proyecto. El nuevo gobernador no ha eliminado los obstáculos administrativos, ingenieros o ambientales, pero Tokio ahora tiene un rival prefectural más cooperativo.
El desplazamiento es un elemento de larga duración del reinicio de la fuerza estadounidense-japonesa. Una declaración conjunta de 2024 de los ministros de seguridad de los dos países reafirmó la construcción en Henoko y lo describió como la ruta acordada para poner fin a las operaciones continuadas en Futenma. La declaración también vinculó el plan a la deterioración y la reducción del efecto de la presencia estadounidense en las comunidades locales. Estos objetivos dobles han entrado repetidamente en conflicto en la política de Okinawa.
¿Qué cambios sucederán
Las preguntas inmediatas se preocupan por si Koja dejará de enfrentar los retos legales restantes de Okinawa y si aprobará el acceso militar a los puertos y aeropuertos civiles. Japón ya ha colocado misiles y unidades de guerra electrónica en varias islas suroeste y está ampliando el almacenamiento de municiones. Las aprobaciones locales podrían determinar cuán rápido estas instalaciones se convertirán en parte de una red de defensa más integrada.
Las elecciones no autorizan a sí mismas nuevos despliegos o resuelven el litigio de base. No obstante, él remove una importante barrera política como Takaichi prepara una nueva estrategia de seguridad nacional. La actividad militar de China en torno a Taiwán y el crecimiento del papel de las instalaciones de Okinawa en la planificación de EE.UU. y Japón mantendrán las decisiones del nuevo gobernador bajo control estrecho en Tokio, Washington y Beijing.