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Pezeshkian dice que Irán no está en guerra con Arabia Saudita a medida que las tensiones en el Golfo aumentan

El presidente iraní separó a Teherán de la disputa de Houthis con Riyadh y pidió la cooperación regional después de los ataques intensificó la presión sobre la seguridad y la navegación del Golfo.

Traducción automática · Original en inglés · Ver original

Teherán hace una distinción

El presidente iraní Masoud Pezeshkian dijo el 13 de septiembre que Teherán no estaba en guerra con Arabia Saudita, distanciando el estado iraní de la disputa inmediata entre Riyadh y el movimiento houthi del Yemen. Describió a los houthis como tener sus propias quejas y llamó a los gobiernos de toda la región a cooperar en la creación de la paz y la seguridad. Las observaciones fueron informadas por Al Jazeera desde su aparición en Nueva Delhi.

La intervención es importante porque Arabia Saudita se ha enfrentado a una serie renovada de ataques de Houthi mientras que los combates en Yemen se han movido más cerca del corredor de la nave Bab el-Mandeb. La formulación de Pezeshkian no anunció un tratado, un cese de fuego o un cambio en las relaciones de Irán con los houthis. Sin embargo, rechazó públicamente la idea de que la última escalada debería ser tratada como una guerra directa entre Estados entre Irán y Arabia Saudita.

La escalada aumenta el coste diplomático

La Unión Europea dijo el 8 de septiembre que los recientes ataques de Houthi han golpeado la infraestructura civil y económica en el sur de Arabia Saudita y han herido a 73 civiles, incluyendo mujeres y niños. La UE caracterizó esos ataques como una peligrosa escalada regional y exigía el fin de los ataques dentro y fuera de Yemen, incluidas las operaciones contra la navegación comercial. Esa cuenta oficial establece el contexto de seguridad en el que Pezeshkian hizo su apelación.

La imagen regional más amplia es más complicada que el mensaje centrado en Arabia Saudita del presidente iraní. En una declaración separada del 4 de septiembre, la Comisión Europea condenó los ataques iraníes contra Arabia Saudita, Kuwait, Bahrein, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos, así como los ataques a buques comerciales saudíes cerca del Estrecho de Hormuz. La Comisión insta a todas las partes a evitar la escalada y a proteger a los civiles bajo el derecho internacional humanitario.

Un signo, no una solución

Por lo tanto, las observaciones de Pezeshkian son una posición diplomática en lugar de una resolución de responsabilidad por los ataques recientes. Buscan preservar un canal con Riyadh mientras separan las relaciones bilaterales de Irán con el reino de las decisiones militares de Houthi. Las autoridades sauditas y sus socios seguirán juzgando esa distinción contra las relaciones materiales y políticas de Irán con el grupo yemenita, así como su propia conducta en otros lugares del Golfo.

El siguiente test es si la declaración se sigue por los contactos directos iraní-saudo o la presión práctica para la deescalada en Yemen y alrededor de las vías marinas internacionales. Las reuniones regionales sobre la navegación pueden proporcionar una oportunidad, pero no se anunció ningún acuerdo firmado con las observaciones de Pezeshkian. Hasta que la actividad militar disminuya o los gobiernos publiquen compromisos concretos, la declaración se entiende mejor como un esfuerzo para contener la caída diplomática de un creciente conflicto.