Grupos progresistas retoman la campaña contra One Nation antes de las elecciones victorianas
GetUp y las asociaciones victorianas están formando a los campesinos para mover las conversaciones lejos de los ataques personales contra Pauline Hanson y hacia los salarios, la vivienda y la inseguridad económica.
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Un cambio táctico en la derecha australiana
El grupo de campaña progresista GetUp y el Consejo de la Salón de Comercio Victoriana están cambiando la forma en que los activistas involucran a los votantes potenciales de la ONU antes de las elecciones de noviembre de Victoria. Las sesiones de entrenamiento están instruyendo a los campesinos a evitar llevar con ataques personales contra el líder del partido Pauline Hanson y en lugar de explorar las preocupaciones económicas debajo de los argumentos sobre la inmigración, el crimen y el conflicto cultural.
El cambio sigue con el aumento sostenido de los apoyos y victorias de One Nation en las últimas elecciones estatales y federales. La publicidad anterior de GetUp se centró fuertemente en el carácter de Hanson, su relación con la multimillonaria Gina Rinehart y las comparaciones con Donald Trump. La investigación post-elección encargada de Redbridge indicó que tales ataques reforzaron la percepción de los partidarios de que Hanson era un extranjero dirigido por un establecimiento.
Conversaciones de puerta de paso sustituyen la publicidad de ataque
El nuevo enfoque pide a los sindicatos y a los voluntarios que reconozcan la frustración de los votantes y redirigen las discusiones hacia áreas en las que el movimiento laboral cree que conserva credibilidad: condiciones de empleo, derechos, vacaciones parciales, viviendas y costes de vida. Los organizadores afirman que las enfermeras y otros trabajadores locales confiados pueden convencer a los votantes con más eficacia que los ministros o los operadores políticos profesionales.
Esto no es una instrucción para ignorar la política discriminatoria. Los entrenadores describieron el uso de la división racial de Hanson como una técnica política, pero argumentaron que el etiquetado inmediato de los partidarios individuales o el líder podría terminar una conversación antes de que se discutieran las diferencias políticas materiales. La distinción es estratégicamente importante, ya que una Nación busca convertir el desastre de las instituciones en votos en las comunidades de clase obrera y regional.
El establecimiento formal de los derechos humanos de Australia da un peso adicional al debate. En su revisión de marzo, el Comité de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU acogió la legislación contra la discriminación y los actos de derechos humanos en Victoria y otras jurisdicciones. No obstante, encontró las protecciones nacionales desiguais y recomendó una legislación federal integral, proporcionando un contexto institucional para los argumentos sobre cómo las campañas políticas se enfrentan a la discriminación sin profundizar en la polarización.
El resultado de noviembre probará si la campaña basada en conversaciones puede interrumpir el impulso de One Nation donde la publicidad de ataque fracasó. Otras cuestiones incluyen si Labor presenta un programa económico distinto y si los activistas pueden discutir la inmigración y la raza sin abandonar el examen basado en derechos. El informe canónico de Guardian incluye una actual fotografía editorial de Hanson, lo que hace que la historia sea adecuada para una cubierta fotográfica.