Volver a noticias

Manifestantes cerraron la sede del UNHCR en Tripoli en medio de la campaña anti-migrante

El cierre físico escalaba meses de manifestaciones contra la agencia de refugiados de la ONU, ya que Libia alberga una población creciente de refugiados y migrantes, incluyendo cientos de miles desplazados de Sudán.

Traducción automática · Original en inglés · Ver original

Una manifestación va de la manifestación a la obstrución

Los manifestantes cerraron la entrada a la sede de la agencia de refugiados de la ONU en Tripoli el 9 de septiembre, según las imágenes de Al Jazeera que muestran la puerta bloqueada. La acción siguió meses de manifestaciones por parte de personas que acusaron a las Naciones Unidas de intentar rescatar permanentemente a los migrantes no documentados en Libia. Las agencias de las Naciones Unidas han rechazado anteriormente esa acusación, diciendo que sus programas buscan protección y soluciones fuera de Libia, incluyendo evacuación y regreso voluntario cuando sea necesario.

El cierre es consecuencia, incluso sin haber declarado violencia. La inscripción y el trabajo de caso de la UNHCR pueden ser una puerta a la documentación, las referencias de protección y la posible evacuación de las personas que huyen de guerra o persecución. El bloqueo de una oficina puede interrumpir el acceso de los refugiados y al mismo tiempo exponer al personal y la propiedad de las Naciones Unidas al riesgo. El informe disponible no estableció cuánto tiempo quedaría la barrera o si el personal había cambiado servicios en otro lugar.

La guerra de Sudán ha ampliado la carga de protección de Libia

La protesta se desarrolla a medida que Libia alberga una población desplazada grande y cada vez más vulnerable. Según un informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de 2026, la Organización Internacional para la Migración estima que más de 939.000 migrantes y refugiados estuvieron en Libia a finales de 2025. Hasta el 24 de marzo, el UNHCR había registrado más de 111.000 refugiados en Tripoli, incluyendo más de 91.000 sudaneses, mientras que la población total de refugiados sudaneses en Libia se estima más de 550.000.

Libia es tanto un destino como un gran país de tránsito para las cruces mediterráneas. Sus instituciones divididas, el extenso sistema de detención y la inseguridad persistente complican el trabajo de protección. Los manifestantes han argumentado que las organizaciones extranjeras están encorajando el establecimiento permanente, pero los informes anteriores de Al Jazeera sobre el mismo movimiento de protesta registraron el rechazo categórico de la ONU. La agencia dijo que ayuda a las personas a encontrar soluciones fuera de Libia y apoya el retorno voluntario cuando las condiciones permiten.

La prueba inmediata es si las autoridades libias restablecen el acceso seguro sin inflamar la ira pública. Los funcionarios y el Secretariado de Asuntos Exteriores de la ONU también tendrán que explicar cómo se continuarán las convocatorias urgentes, los registros y las referencias durante cualquier cierre. El problema más amplio es más difícil: la guerra en Sudán y otras crisis regionales continúan llevando a la gente a Libia, mientras que la resistencia política limita soluciones locales duraderas. Sin una presencia de protección funcional, los refugiados se enfrentan a más espera y mayor exposición a detención, explotación y viajes marinos peligrosos.