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Corea del Sur y Irán abren conversaciones directas sobre la navegación a través del estrecho de Hormuz

Un llamamiento de los ministros de Relaciones Exteriores creó un nuevo canal diplomático mientras Seúl pesa las opciones de seguridad marítima y Teherán advirtió contra la adhesión a las operaciones lideradas por Estados Unidos.

Traducción automática · Original en inglés · Ver original

Un canal directo en la tensión marítima

El 11 de septiembre, el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, habló con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sobre el conflicto en el Medio Oriente y la libertad de navegación a través del Estrecho de Hormuz. Seoul dijo que Cho expresó su profunda preocupación por la inestabilidad regional y reiteró el apoyo de Corea del Sur para el paso seguro por buques comerciales. El llamamiento marca un contacto diplomático concreto después de días de intercambios públicos cada vez más agudos entre los dos gobiernos.

La conversación es importante porque Corea del Sur es inusualmente expuesta a la perturbación en la línea. Importa la mayor parte de su energía primaria y históricamente recibe una gran parte de su petróleo crudo a través del paso. Cualquier restricción prolongada, por lo tanto, aumenta los costes para los refinadores, fabricantes y hogares coreanos. Seúl también tiene que equilibrar esa dependencia económica contra su alianza de seguridad con Washington y su larga relación diplomática con Teherán.

La presión de ambos lados

La llamada siguió informes de que Seúl estaba revisando formas de contribuir a los esfuerzos internacionales de seguridad marítima. Corea del Sur ha negado anteriormente que se había tomado una decisión de desplegar fuerzas y ha dicho que cualquier nueva misión sustancial enfrentaría una vigilancia jurídica y política interna. Mientras tanto, los funcionarios iraníes habían advertido de que la participación en las operaciones militares de EE.UU. se consideraría como apoyo a la campaña de Washington contra Irán.

El énfasis de Cho en la navegación permitió a Seúl restaurar un principio sin anunciar un compromiso militar. Araghchi obtuvo una oportunidad directa para presentar las objeciones de Irán en lugar de confiar sólo en las advertencias públicas. El intercambio no produjo un acuerdo para reabrir el rango o un horario para las negociaciones adicionales, y no debe interpretarse como una iniciativa de cese del fuego.

Las apuestas legales y económicas más amplias

Las Naciones Unidas han tratado repetidamente el tránsito ilimitado a través del estrecho de Hormuz como una cuestión de seguridad internacional. Los documentos de las Naciones Unidas reafirman los derechos de tránsito, piden la protección de los buques comerciales y piden la desescalada diplomática. El secretario general de las Naciones Unidas también ha advertido de que la interrupción aumenta los precios de la energía, la comida y los fertilizantes, difundiendo las consecuencias mucho más allá de los estados directamente involucrados en el conflicto.

La siguiente prueba es si el contacto ministerial se convierte en un canal sostenido. Seúl debe decidir si puede hacer una contribución práctica a la seguridad marítima sin entrar en el conflicto, mientras que Teherán debe decidir si el compromiso diplomático puede coexistir con sus restricciones y advertencias militares. Las deliberaciones parlamentarias en Corea del Sur, las llamadas de seguimiento y los cambios en el tráfico comercial indicarán si este intercambio redujo el riesgo o simplemente clarificó las posiciones opuestas.