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Trump plantea una estrategia de veto si los demócratas ganan ambas casas del Congreso

El presidente dijo que bloquearía la legislación democrática por dos años, dejando abierta la posibilidad de negociar bajo un gobierno dividido.

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Trump plantea un plan de gobierno dividido

El presidente Donald Trump dijo que intenta bloquear la legislación democrática si el partido gana tanto la Cámara como el Senado en las elecciones medias de noviembre. Hablando en una entrevista televisada el 10 de septiembre, Trump se describió como una barrera prospectiva para la agenda de la oposición durante los últimos dos años de su mandato. La declaración es su cuenta más clara hasta el momento de cómo abordaría un Congreso controlado por los demócratas.

Trump no presentó la obstrución total como la única posibilidad. También sugirió que los acuerdos todavía podrían ser alcanzados porque los líderes demócratas buscarían concesiones de la Casa Blanca. Esta combinación se dirige hacia una negociación selectiva apoyada por el veto presidencial, en lugar de una expectativa de que la administración podría continuar legalizando en los mismos términos si los republicanos pierden su mayoría.

El control del Congreso forma la agenda

Las observaciones llegaron cuando los republicanos firmaron una convención inusual de dos noches en Dallas, diseñada para aumentar el turno entre los partidarios de Trump. El presidente ha hecho el control del Congreso central a su mensaje de campaña. Una publicación de la Casa Blanca el 10 de septiembre vinculó su propuesta de $5,000 dividendos de ciudadanos directamente a la continuidad del control republicano y retrata una victoria democrática como impedindo el plan.

La Constitución da al presidente un poder defensivo sustancial contra la legislación aprobada por el Congreso. Un veto sólo puede ser superado por dos tercios de los votos en ambas cámaras, un límite exigente que normalmente requeriría un apoyo significativo del propio partido del presidente. Sin embargo, un Congreso Demócrata podría utilizar sus poderes de comisión, control de asignaciones y autoridad de supervisión para restringir la administración y las negociaciones de fuerza.

Las consecuencias políticas más allá de la campaña

La importancia inmediata de la declaración de Trump es institucional. El informe señala que la Casa Blanca está preparando para la posibilidad de que los votantes dividan el control del gobierno, incluso mientras campañas para evitar ese resultado. Las medidas de gasto, la política fiscal, la legislación sobre la inmigración y los litigios de supervisión se convertirían en puntos potenciales de negociación. Los plazos para financiar el gobierno llevaría un riesgo particular si cada parte adoptó una posición máxima.

La declaración no es un veto de ningún proyecto de ley específico y no establece que los demócratas ganen ninguna cámara. Es una historia de una estrategia intencionada. El equilibrio práctico dependería del tamaño de cualquier mayoría democrática, reglas procedurales del Senado, la unidad republicana y si el presidente identifica las medidas que está dispuesto a intercambiar por las prioridades administrativas.