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Trump dice que la guerra entre EE.UU. y Irán terminará después de mediados de noviembre

El presidente combinó su predicción vinculada a las elecciones con poco entusiasmo por la renovación de las conversaciones nucleares y una advertencia de que otros ataques estadounidenses podrían seguir.

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Un calendario de guerra vinculado a una elección

El presidente Donald Trump dijo el 9 de septiembre que la guerra entre Estados Unidos e Irán terminará inmediatamente después de las elecciones medianas del 3 de noviembre. Hizo la predicción antes de viajar a Dallas para la convención republicana. La declaración no anunció un cese de fuego, un acuerdo con Teherán o un horario de operaciones, y debería entenderse como una previsión presidencial en lugar de confirmar que ambas partes han aceptado una fecha de fin.

Trump argumentó que Irán está prolongando el conflicto en la esperanza de que los demócratas obtengan el control del Congreso y produzcan un entorno político más favorable. También sugirió que Washington ya no estaba activamente priorizando las negociaciones nucleares renovadas. En la misma apariencia, indicó que los Estados Unidos intenta continuar la presión militar y que se verían más ataques.

Al Jazeera y Sky News informaron independientemente de la predicción vinculada a las elecciones. Los comentarios llegaron en medio de los intercambios renovados que afectan a tanques, posiciones militares y rutas de envío alrededor del Golfo. Los precios del petróleo subieron por encima de $100 por barril, subrayando cómo las consecuencias del conflicto se extenden más allá del campo de batalla a los costes de transporte, la inflación y los cálculos de seguridad de los estados dependientes del Estrecho de Hormuz.

La política sigue siendo más abierta que el lema

El material oficial de la administración presenta la campaña como parte de un esfuerzo más amplio para impedir que Irán obtenga una arma nuclear y debilite sus capacidades militares. Un comunicado de la Casa Blanca publicado el mismo día acredita a la administración con el lanzamiento de la Operación Epic Fury contra Irán. Este documento establece el marco estratégico declarado del gobierno, pero no proporciona evidencia de un acuerdo mutuamente aceptado después de las elecciones.

La brecha entre el plazo confiable de Trump y la ausencia de un mecanismo negociado es la cuestión central. El fin de una guerra requiere más que una previsión pública: podría incluir una trama acordada, reglas para las operaciones marítimas, acuerdos para las inspecciones nucleares y decisiones sobre sanciones o bloqueos. Ningún de esos elementos fue anunciado con las observaciones del presidente, y Teherán no había aprobado su horario basado en las elecciones en las fuentes revisadas.

Lo siguiente es si Washington reanuda conversaciones directas o mediadas, si la actividad militar disminuye, y si Irán señala interés mutuo en un acuerdo. Hasta que un cese formal sea acordado o se cumpla, la declaración no se califica como alerta de cese del fuego. Las continuas huelgas, en cambio, mostrarían que la fecha de las elecciones es un marcador político elegido por Trump, no una frontera verificada aceptada por los guerreros.