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El gobierno británico crea una nueva unidad de igualdad centrada en las desventajas de clases

El organismo examinará las desigualdades socioeconómicas entre los grupos étnicos mientras priorizará los resultados pobres entre las comunidades de clase trabajadora blanca, sin hacer de la clase una característica protegida.

Traducción automática · Original en inglés · Ver original

Un nuevo centro para la política de clases

El gobierno británico está creando una unidad dedicada a analizar las desigualdades de clase y socioeconómicas, colocando las disparidades que afectan a las comunidades de clase trabajadora blanca entre sus prioridades centrales. El ministro de Mujeres y Igualdad, Bridget Phillipson, anunció el cambio el 9 de septiembre. La unidad se sentará dentro del Oficina de Igualdad y Oportunidad y examinará el acceso desigualdado a los servicios y los resultados de la vida en todos los grupos étnicos, en lugar de operar como oficina exclusivamente para los blancos británicos.

La reorganización da a la clase un lugar más explícito en la política nacional de igualdad, pero no deja de cambiar la Ley de Igualdad. La clase social no se convertirá en una característica protegida bajo esa legislación. En lugar de ello, la unidad está destinada a funcionar como un centro de evidencia y análisis de políticas, examinando cómo el ingreso, el lugar y el fondo socioeconómico forman las experiencias de las personas en los servicios públicos y sus perspectivas en la educación, el empleo y la vida posterior.

Las instituciones y los instrumentos de política cambiarán

El gobierno planea abolir la Comisión de Movilidad Social, el órgano consultivo establecido en 2010 para monitorear el progreso y asesorar a los ministros. Se espera que algunos funcionarios que actualmente apoyan la comisión se trasladan a la nueva organización. La reestructuración es importante porque atrae el trabajo más cerca de la toma de decisiones del gobierno central, aunque su influencia práctica dependerá de su remitente, de los recursos y de si los departamentos actúan sobre su análisis.

Una prioridad temprana será la implementación del deber socioeconómico, que exigirá a los organismos públicos que consideren cómo sus decisiones podrían reducir las desventajas experimentadas por las familias de bajos ingresos. Los ministros también tienen la intención de reevaluar cómo se mide la privación y cómo esas medidas influyen en el financiamiento de servicios, incluyendo la salud y el cuidado de los niños. La estrategia de educación de abril del gobierno proporciona el fondo de la política: identifica a los niños desfavorecidos, en particular a los alumnos de clase trabajadora blanca, como un grupo cuyo logro y compromiso requieren acción dirigida.

Lo que ver más adelante

Las siguientes pruebas serán el anuncio formal, el horario y el mecanismo legal para la activación del deber socioeconómico, y la publicación de cualquier medida revisada de privación. Los detalles sobre el empleo, el acceso a los datos de los departamentos y los requisitos de información mostrarán si la unidad puede formar decisiones de gastos o principalmente producir análisis. Su tratamiento de las desigualdades superficiales también se enfrentará a la crítica: el gobierno dice que la remisión cubre todos los grupos étnicos, mientras que su señalado énfasis en los resultados de la clase obrera blanca crea la necesidad de demostrar que el apoyo a una población desfavorecida no desplaza la atención de los demás.