Estados Unidos impone nuevas sanciones aéreas a 36 objetivos vinculados con Irán
Las medidas amplian la campaña de presión económica de Washington al dirigir a las compañías aéreas iraníes y a las empresas que suministran servicios y piezas aéreas.
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La aviación es el último punto de presión
Estados Unidos ha impuesto 36 nuevas sanciones relacionadas con Irán, centradas en la aviación comercial, según el informe de Al Jazeera del 8 de septiembre. Las medidas amplian las restricciones relacionadas con Mahan Air y están dirigidas a otras compañías aéreas iraníes y empresas que prestan servicios aéreos. Estos son los últimos pasos de implementación en el marco de la Operación Economic Outcast, un esfuerzo más amplio de Washington para romper los restantes vínculos financieros y logísticos internacionales de Irán.
Las sanciones pueden congelar los activos bajo la jurisdicción estadounidense y exponer a las empresas extranjeras que tratan con entidades designadas a la exclusión del sistema financiero estadounidense. Su alcance práctico, por lo tanto, se extiende más allá de las llamadas empresas iraníes. La aerolínea depende de partes de aviones, mantenimiento, seguros, canales de pago y servicios de aeropuerto, lo que hace que la aviación sea especialmente vulnerable a sanciones secundarias y decisiones de conformidad por proveedores fuera de Irán.
Washington ha sancionado a Mahan Air desde 2011, alegando que apoya al Corpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El nuevo paquete amplía esa presión a través de la red de aviación sobreviviente. Al Jazeera informa que las autoridades estadounidenses también han acusado a las empresas extranjeras de prestar piezas o servicios logísticos a los transportistas iraníes, aunque cada designación debe ser evaluada sobre la base de la evidencia y la base legal publicada para esa entidad.
La fuerza económica durante una guerra activa
La Casa Blanca anunció oficialmente la operación Economic Outcast el 24 de agosto, identificando la aviación junto con los activos digitales, la tecnología, el oro y la navegación como sectores sujetos al riesgo de ampliadas sanciones secundarias. Este anuncio oficial establece el alcance de la campaña y el propósito declarado. Las nominaciones del 8 de septiembre muestran que la administración se mueve de un amplo alerta sectorial hacia una aplicación específica contra las compañías aéreas y sus redes de servicios.
Irán rechazó el último paso como una continuación de la presión que no había logrado alcanzar los objetivos de Washington. Las sanciones llegan mientras las hostilidades directas entre Estados Unidos e Irán y las restricciones en torno a la navegación regional ya están debilitando el comercio, el transporte y los ingresos del gobierno. Las medidas de aviación civil también pueden tener consecuencias para los viajeros ordinarios y la seguridad de la mantenimiento, incluso cuando las autoridades describen sus objetivos como redes gubernamentales o de apoyo militar.
La siguiente prueba es la ejecución. La designación en sí sola no determina cuánto rápidamente los proveedores, aeropuertos, bancos y aseguradores terminan las relaciones. La atención se centrará en si los proveedores de servicios extranjeros se retiran, si Irán puede obtener partes a través de intermediarios y si Washington añade sanciones por no cumplimiento. Cualquier evaluación de impacto debe distinguir el objetivo declarado de la administración de aislar a Teherán de los efectos independientemente demostrados sobre la capacidad de aviación, la logística militar y los viajes civiles.