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La OMS registra 2.883 muertes cuando las luchas en Yemen entran en una fase de caída masiva

Un fuerte incremento de una semana en los muertes, lesiones y desplazamientos está sobreviviendo un sistema sanitario ya debilitado por años de guerra y graves escasez de financiación.

Traducción automática · Original en inglés · Ver original

Las casualidades crecen

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado 2.883 muertos o heridos en Yemen entre el 6 de agosto y el 12 de septiembre, cuando las luchas se difundieron a través de varios frentes. El total aumentó por más de 1.700 en una sola semana, según los datos informados por Sky News de la última evaluación de la situación de la agencia. Al menos 297 personas murieron durante esa semana, tomando el número de muertes reportados en las cinco semanas anteriores por encima de 500.

Las cifras señalan una nueva medida significativa del coste humano del conflicto. La última escalada de Yemen ha incluido combates alrededor de Taiz, Marib y la costa del Mar Rojo, ataques transfronterizos contra Arabia Saudita y ataques por fuerzas apoyadas por Arabia Saudita. El informe de accidente no asigna responsabilidad por cada muerte o lesión, y las pruebas disponibles no apoyan el tratamiento como confirmación independiente de cualquier ataque particular reclamado.

Seis instalaciones sanitarias han sido atacadas durante la escalada, mientras que el tiroteo también ha llegado a un lugar de desplazamiento en Marib. El daño a la infraestructura médica es más allá de las víctimas inmediatas porque Yemen entró en esta fase de lucha con los hospitales, las cadenas de suministro y los servicios de emergencia ya severamente restringidos. Más casos de trauma deben ahora ser tratados dentro de un sistema que ha durado años de escasez y interrumpido el acceso.

El desplazamiento conecta la emergencia

La ONU dijo el 11 de septiembre que 18.000 hogares habían sido desplazados desde el comienzo del mes, con familias que se mudaron hacia Taiz, Aden, Lahj y Abyan. Las agencias de las Naciones Unidas y sus socios estaban tratando de responder, pero las restricciones de acceso y el financiamiento inadecuado limitaron su alcance. La ONU también informó que el personal había dejado en seguridad un compuesto humanitario en Mocha antes de que las autoridades houthi tomaran las instalaciones y sus activos.

Sky News, citando diferentes estimaciones de la migración de la ONU, informó de más de 82.000 personas desplazadas desde el comienzo de septiembre. Las diferencias entre las cuentas domésticas y individuales hacen que las dos cifras no sean adecuadas para la comparación directa, pero ambas indica un rápido movimiento de los civiles lejos de las expansión de las líneas delanteras. Las familias que llegan a los distritos más seguros requieren refugio, comida, agua y asistencia médica al mismo tiempo que las organizaciones humanitarias están perdiendo el acceso a algunas zonas disputadas.

La prueba inmediata es si las agencias de ayuda pueden mantener rutas seguras hacia las comunidades recién afectadas y mantener los hospitales suministrados mientras la campaña militar continúa. Los avances adicionales alrededor de Marib, Taiz o la costa del Mar Rojo podrían crear desplazamiento adicional y trauma más rápido que los servicios locales pueden absorberlos. Los esfuerzos diplomáticos permanecen activos, pero no hay cese de fuego o truce verificados en vigor, y la actualización del accidente en sí no establece que la actual escalada está aliviando.