El Niño cruza el límite muy fuerte mientras los gobiernos se preparan para la sequía y las inundaciones
El calentamiento del Pacífico se ha movido más allá del nivel de referencia de dos grados, intensificando los riesgos agrícolas y humanitarios desde el sur de África hasta el Cuerno de África y Sudamérica.
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El calentamiento del Pacífico alcanza un punto de referencia crítico
El Niño ha cruzado el límite de temperatura asociado con un evento muy fuerte, elevando la perspectiva de precipitaciones disruptivas, sequía y calor en varios continentes hasta 2027. Al Jazeera informó que los datos climáticos de EE.UU., publicados el 14 de septiembre, mostraron que el calentamiento en el centro y este ecuatorial del Pacífico supera los dos grados Celsius. El evento comenzó a desarrollarse en junio y se espera que persiste hasta el período de marzo a mayo de 2027, aunque su pico eventual sigue siendo incerto.
El límite es globalmente importante porque El Niño altera la circulación atmosférica en lugar de afectar únicamente las costas del Pacífico. Los patrones históricos apuntan a lluvias más fuertes en partes de África Oriental, América del Sur Occidental y los Estados Unidos del Sur. Las condiciones secas son más propensas en todo el sur de África, el sur y el sureste de Asia y Australia. Los predecesores alertan que estas son tendencias amplias, no previsiones locales precisas: las condiciones en los océanos indios y atlánticos pueden ampliar, redirigir o debilitar los efectos esperados.
Los sistemas alimentarios se enfrentan a la primera presión
La agricultura es uno de los primeros sectores expuestos. La FAO dijo el 7 de septiembre que las previsiones 2026-27 favorecen bajas precipitaciones normais en gran parte de África central y sur, junto con temperaturas inusualmente altas. El maíz y otros cultivos fertilizados son especialmente vulnerables cuando las estaciones de plantación coinciden con un déficit de humedad persistente. La agencia está trabajando con los gobiernos sobre medidas tales como el acceso precoz a la semilla y al alimento animal, la financiación desencadenada por las previsiones y el seguimiento más cercano de las condiciones de agua y pasto.
El riesgo es diferente en el Cuerno de África. Al Jazeera citó una probabilidad del 90 por ciento de condiciones meteorológicas normais en partes del sur de Etiopía, Somalia y el noreste de Kenia durante la temporada de lluvia de octubre a diciembre. Estas precipitaciones pueden restaurar los suministros de agua y la pastura, pero las intensas caídas también pueden producir inundaciones, deslizamientos, pérdidas de cultivo y desplazamiento. La FAO ha advertido por separado que Somalia se enfrenta a una amenaza de inundación sustancial durante la próxima temporada de Deyr.
La fuerza de la previsión no es la misma que el impacto local
Una lectura oceanica fuerte no garantiza daños de registro en todas partes. Los gobiernos todavía necesitan previsiones regionales, calendarios de cultivo y vigilancia del río-basín para determinar cuándo actuar. La inseguridad alimentaria existente, la infraestructura débil y los ahorros domésticos debilitados influirán en si un choque climático se convierte en una crisis humanitaria. Los indicadores más importantes a corto plazo son si el calentamiento del Pacífico continúa, cómo los cambios del evento se acercan a su pico esperado a principios de 2027, y si el financiamiento anticipado prometido alcanza las comunidades agrícolas y pastorales expostas antes de que ocurren las pérdidas.