Los principales productores de PFAS planean la expansión para suministrar centros de datos de IA y fabricantes de chip
Una encuesta de los principales fabricantes muestra que la infraestructura de inteligencia artificial está impulsando nuevas producciones de productos químicos persistentes, al igual que los reguladores europeos amplian el control y las restricciones.
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La demanda de AI alcanza el sector químico
La mayoría de los 10 mayores productores de sustancias per- y polifluoroalquil del mundo planean aumentar la producción, según una encuesta de productores de la organización química sueca ChemSec informó el Guardian el 14 de septiembre. Las empresas están deseando nuevas capacidades para demandar de los centros de datos de inteligencia artificial y la producción de semiconductores, creando un nuevo conflicto industrial-político alrededor de los productos químicos valorados por su rendimiento pero notorios por la persistencia ambiental.
Los planes abarcan Europa, Asia y América del Norte. El Guardian identificó la expansión propuesta o en curso por fabricantes incluyendo Daikin, Arkema y Chemours. Arkema ha conectado una nueva unidad de Kentucky de 60 millones de dólares a las crecientes necesidades de refrigeración de centros de datos, mientras que Chemours comercializa sistemas de refrigamiento fluorado para centros de datos avanzados y hardware de inteligencia artificial. Otros productores encuestados citaron las baterías, la electrónica y la fabricación de semiconductores como mercados de crecimiento.
Propiedades útiles, responsabilidades duraderas
PFAS resiste al calor, el agua y la corrosión debido a los vínculos de carbono-fluorina excepcionalmente fuertes. Estas propiedades hacen que sean útiles en la fabricación de chips y en la refrigeración de inmersión, donde el equipo del servidor se coloca en un fluido fluorado de baja calefacción que lleva el calor. La misma estabilidad química significa que las emisiones pueden permanecer en agua, suelo y organismos vivos durante muy largos períodos, convirtiendo las decisiones de producción presentes en posibles costes futuras de limpieza.
La encuesta no muestra que cada instalación planificada liberará las mismas sustancias o a la misma tasa. Los fabricantes también afirman que la refrigeración cerrada puede reducir el uso de agua y energía. Por lo tanto, la cuestión reguladora central no es si cada aplicación de PFAS es idéntica, sino si la rápida escalada de la producción está acompañada de una divulgación adecuada, controles de emisiones, tratamiento de residuos y planes de sustitución creíbles.
La regulación se mueve en la dirección opuesta
La política europea se está intensificando. La Comisión Europea dice que los Estados miembros han supervisado el PFAS en agua potable desde enero de 2026 y que los envases de contacto alimentario por encima de los límites especificados del PFAS han sido bloqueados del mercado de la UE desde agosto. La Agencia Europea de Químicos también está evaluando una propuesta de restricción mucho más amplia, mientras que se establecen reglas de emisiones industriales que requieren un informe adicional.
El próximo concurso de políticas abordará las exenciones para las tecnologías estratégicamente importantes. Los fabricantes de chips y los operadores de centros de datos probablemente argumentan que algunos usos carecen de sustitutos técnicamente viables; las autoridades ambientales tendrán que probar esas reclamaciones contra la escala de la producción y el despliegue proyectados. Las decisiones tomadas durante el boom de la construcción de la IA podrían determinar si el PFAS planificado de Europa reduce el uso general o simplemente lo desplaza hacia sectores industriales de alto crecimiento.